Anticonceptivos hormonales orales
Ejercen su acción anticonceptiva a diferentes niveles:
- Inhiben la liberación hipotalámica del factor liberador de gonadotropinas hipofisiarias
- Inhiben el pico ovulatorio de hormona luteinizante, y por tanto en el ovario inhiben la ovulación
- Alteran la motilidad y funcionalidad de la trompa, dificultando por tanto la fecundación
- Alteran la contractilidad uterina, dificultando el transporte de los espermatozoides
- Modifican la estructura endometrial e impiden la implantación
- Modifican el moco cervical y alteran el medio vaginal
- Alteran el sistema enzimático del cuerpo lúteo y por tanto el soporte hormonal necesario para la gestación
A diferencia del "método secuencial" que en las primeras pastillas incluye sólo estrógenos y en las segundas una combinación de estrógenos y progestágenos, el "método combinado", que es el más utilizado, combina un estrógeno y un progestágeno en todos los comprimidos.
A su vez, se puede distinguir entre el "método trifásico" que utiliza tres tipos de pastillas con diferentes dosis de estrógenos y progestágenos a lo largo del ciclo, y el "método monofásico" que usa la misma dosis de estrógenos y progestágenos en todas sus pastillas.
La tasa de fallos tomando adecuadamente los anticonceptivos orales es del 0,1 % año/mujer.
Podemos distinguir diferentes tipos de anticonceptivos orales según el tipo de progestágeno y de la dosis de estrógenos empleada:
- Combinados "androgénicos" de alta (Neogynona) y baja dosis (Microgynon)
- Combinados "no androgénicos" de baja (Microdiol, Gynovin) y muy baja dosis (Suavuret)
- Combinados "antiandrogénicos" (Diane 35)
Cuanto menor es la dosis de estrógenos mayor es el riesgo de "spotting", es decir de sangrado interciclo.
En la mayoría de los casos, tras la supresión de los anticonceptivos orales se restablecen rápidamente y con normalidad las fases del ciclo genital, y por tanto la fertilidad. Además, también se pueden producir curaciones de esterilidad, como en los casos asociados a endometriosis.
La píldora anticonceptiva es un método eficaz para prevenir tanto el embarazo eutópico como el ectópico.
Si se interrumpe la ingesta de anticonceptivos orales antes de la concepción no se ha demostrado un aumento de la incidencia de malformaciones, aunque sí de embarazos gemelares. Si persiste la ingesta tras la concepción, si se ha objetivado un aumento en la incidencia de malformaciones, siendo la más frecuente la masculinización de fetos hembra asociada a la toma de preparados "androgénicos".
Después de finalizada la gestación se puede comenzar un tratamiento con anticonceptivos orales transcurridos 6 meses, siempre que no haya lactancia natural. Tras un aborto se puede comenzar a las 2 semanas.
Desde el punto de vista ginecológico, se ha evidenciado que los anticonceptivos orales:
- disminuyen la incidencia de mastopatía fibroquística y de adenomas mamarios, aunque parecen aumentar ligeramente la incidencia de cáncer de mama precoz.
- Disminuyen la incidencia de cáncer epitelial de ovario y de adenocarcinoma de endometrio
No parecen tener un efecto favorable sobre la hipertensión arterial, pudiendo inducirla o exacerbarla, si ya existiese.
Los anticonceptivos orales son un factor de riesgo para la enfermedad tromboembólica y el infarto de miocardio. En este sentido, el principal factor de riesgo son los estrógenos y sus dosis al producir una situación de "hipercoagulablidad".
Dermatológicamente pueden producir hiperpigmentación, si bien mejoran el acné, la alopecia y el hirsutismo debido a su efecto "antiandrogenico".
Los efectos metabólicos indeseables se deben a los progestágenos que son aterogénicos, y en mayor medida cuanto mayor es el "efecto androgénico". Por el contrario, los estrógenos son antiaterogénicos, ya que disminuyen el "colesterol malo" (LDL-colesterol) y aumentan el "colesterol bueno" (HDL-colesterol).
En 5-30 % de los casos se ha observado una disminución del deseo sexual, de la líbido y de la capacidad del orgasmo.
La dismenorrea suele ceder con la administración de anticonceptivos orales.
Pueden considerarse contraindicaciones para la toma de anticonceptivos orales:
- Mujeres mayores de 35 años si son fumadoras, y mayores de 40 años no fumadoras
- Antecedentes de enfermedad tromboembólica o de vasculopatía inflamatoria
- Diabetes
- Hipertensión arterial
- Cardopatía grave
- Hepatopatia activa
- Embarazo
- Tumores estrógeno-dependientes (p. ej: cáncer endometrio, cáncer de mama)
- Sangrado genital no filiado
- Anemia de células falciformes
- Glaucoma
- Otoesclerosis
Por lo tanto, antes de comenzar un tratamiento con anticonceptivos orales es precisa la realización de una historia clínica y un examen físico, así como de una serie de exploraciones complementarias que deben ser valoradas por un médico especialista en ginecología.